Cuando tenía 18, mi madre había fallecido recientemente y yo vivía con mi abuela en Barcelona, que estaba muy enferma de cancer.
Un día casualmente, mi tía, que venía a visitarnos a nuestro departamento, se topó con una vecina. Resulta que hablando de la familia esa vecina le dijo que tenía guardado de hacía muuuuchos años el teléfono de mis abuelos paternos en Reus. Abuelos que yo ni sabía si existían.
Como conocía mi interés de contactar con mi padre, mi tía me dijo que si quería mirar de coordinar un encuentro.
Acepté, la verdad es que a mis 18 años tenía ansias de conocer a mi padre y resto de familia.
Así que mi tía Pili se llamó y habló primero con mis abuelos, y luego con mi padre. Así que un día, a mis 18 años fui acompañado de mi tía a Reus (a una hora y media de Barcelona) y pude conocer a mi padre y resto de familia, abuelos y tíos.
El encuentro fue muy especial. Mi padre me llevó a pasear en coche (auto) y me llevó a ver el hospital donde yo había nacido, a parte de mostrarme un poco de la ciudad de Reus donde vivía. Él había rehecho su vida con Pilar que a su vez ella tenía 3 hijos de otra pareja anterior.
Yo seguí viviendo en Barcelona con mi abuela y mi padre vino a verme a la ciudad Condal hasta en dos ocasiones más.
Pero un día mi abuela cayó muy enferma y después de varias semanas de agonía falleció, justo el mismo día que vino a verla su última hija que vivía en Venezuela, y a la que al parecer estaba esperando ver antes de morir.
A partir de ese instante nunca más super de mi padre y yo, debido a que me quedé sólo, después de unos meses de vivir en casa de mi tía Pili que me acogió como a un hijo más, decidí ponerme a trabajar y dejar los estudios. Así que me puse a trabajar en una empresa de computación a mis 19 años (1989). En ese momento yo había conocido a David, el que fue mi socio posterior en diversos proyectos empresariales que emprendimos juntos.
Pasaron los años y debido a mi trabajo absorvente y también visto que mi padre no se puso más en contacto conmigo, yo tampoco me interesé en buscarlo nuevamente, además de que había perdido el teléfono que por casualidad nos habían dado hacía unos años.
En el 2002 me llamaron mis primos de Venezuela diciendo que venían de visita a Barcelona a conocer a la familia, ya que siempre habíamos estado separados por el atlántico. Hablando con mi primo George, le dije que sin duda tenía que venir a dormir a mi casa, pero me dijo que no, que iba a ir a dormir a casa de mi padrino.
- ¿Mi padrino? - Y quién es mi padrino?! la verdad es que nunca había sabido que tenía un padrino!
Resulta que cuando nací, mis padres decidieron que Juan, una amigo de ellos fuese mi padrino, lo que ocurre es que debido a la separación de mis padres, nunca supe de mi padrino.
Se llamaba Juan y vivía entre Barcelona e Isla Margarita, Venezuela. Era propietario de una gran cadena de tiendas en Venezuela y venía muy a menudo a Barcelona.
Fue entonces, cuando mis primos de Venezuela vinieron a Barcelona que conocí a mi Juan. Por ello, cuando yo nací me bautizaron con tres nombres: Daniel, Israel y Juan.
Mi padrino era una persona muy sencilla pero con un gran imperio a sus espaldas.
Pasaron unos pocos años y yo seguí manteniendo relación ya familiar con Juan y el resto de su familia cuando estaban en Barcelona.
Al poco tiempo (a finales del 2004) conocí a través de Internet la que es actualmente mi esposa, Natalie, de nacionalidad Chilena pero que vivía en ese momento en Israel.
Ya habíamos tomado la decisión de irnos a vivir a Chile, cuando un día mi padrino me llama diciendo que iba a ir a Madrid a una reunión de exresidentes de Guinea Ecuatorial, el país donde mis padres se casaron y donde conocieron y se hicieron amigos de Juan. Me invitó a ir, pero yo por trabajo no pude ir, así que le dije, ves, disfruta de ver a antiguos amigos y cuando regreses me explicas!!
Efectivamente, eso fue un fin de semana y cuando regresó el Lunes me llamó y me dijo...
- A que no sabes quién organizaba el evento de la reunión de exresidentes de Malabo en Madrid? - Y yo lógicamente le dije: - ni idea-
- TU PADRE -
Sí, mi padre fue el que orquestó la reunión a la que fueron unas 400 personas, entre ellas mi padrino, Juan, con el que se encontró en la cena.
Así que mi padrino, al que había conocido yo hacía unos pocos años, casualmente, se encontró casualmente también con mi padre que era el que organizaba una cena de exresidentes de Guinea Ecuatorial. De esta forma, mi padrino organizó un encuentro entre mi padre y yo en su casa de Barcelona.
Pasados 17 años desde nuestro último encuentro, nuevamente mi padre y yo nos reencontrábamos.
Ahí mi padre me confesó que fue mi abuela la que le negó la posibilidad de verme un día que hablaron por teléfono y mi padre claudicó ante ella, de forma que nunca más se puso en contacto conmigo.
Desde este últmo encuentro, ya a mis 37 años continuamos en contacto, esta vez yo en Viña del Mar, Chile y él en Reus, Tarragona, España.


Dani,
Me llamo Sergi, soy guionista y trabajo en la productora bcn-tv donde preparamos un programa de anécdotas y coincidencias. Nos interesaría contactar contigo tan pronto como te sea posible.
Gracias y felicidades por tu blog.