Cuando tenía 16 , tuve mi primera novia y era al mismo tiempo compañera de clase. Se llamaba Jolanda y era nacida en Venezuela de padres Holandeses, yo le llamaba "Jolanda de Holanda"... Ya llevábamos un par de años de noviazgo , en 1988, cuando un día, en unas convivencias del colegio me dijo que ya no quería nada conmigo... Que quería "cortar" como se dice en España. ¿la verdad? éramos muy jóvenes y ella quería volar y conocer a otras personas...
La verdad es que no me lo esperaba, y me dejó super mal, además de que mi madre había fallecido hacía unos meses y con quién vivía y me había criado casi toda la vida, mi abuela, estaba muy enferma de cancer y tenía pocos meses de vida, así que la ruptura con Jolanda me afectó muchísimo e hice sufrir mucho a los que me rodeaban también haciendo cosas de las que no estoy muy orgulloso. Lo pasé tan mal que tuve incluso que cambiarme de colegio en medio de curso.
Con el tiempo las heridas se curaron y Jolanda con sus padres se fueron a vivir a Holanda.
Yo por mi parte terminé mis estudios, al no tener dinero tuve que empezar a trabajar en una empresa de informática que se llamaba MIBUGA y me encerré en mi trabajo y al mismo tiempo hobby.
Al cabo de unos años conocí a Gemma a través de unas amistades. Fue flechazo a primera vista. Ella era bastante más alta que yo y tenía una hermana gemela. Era muy divertido vernos a los tres caminar juntos por la calle, jaja! yo pequeñito en medio de las dos iguales.
Con Gemma empezamos a hacer vida en común, reformamos el departamento de toda la vida que había tenido y heredado de mi abuela y pasamos unos gratos años.
Viajábamos bastante por España, frecuentábamos Rabanera del Pinar, Burgos, ya que los padres de ella tenían una casa de pueblo allá. Un lugar muy tranquilo con Vacas y gallinas... Un lugar para dormir, pasear, descansar y comer bien.
Un año organizamos un viaje a Formentera, una isla pequeña pero espectacular de las Baleares. Fuimos con Gemma, su hermana y unos amigos.
Para ir a Formentera tienes que ir en avión desde Barcelona a Ibiza y luego tomar un pequeño ferry que te lleva de Ibiza a Formentera.
Recuerdo en el viaje de ida de Barcelona a Ibiza que nos sentamos, Gemma en la ventanilla, yo en el centro y un amigo de Gemma, Marcos, en pasillo.
Marcos y yo nos habíamos hecho muy amigos. Él no tenía pareja por aquél entonces y recuerdo que cuando estábamos en el avión bromeó diciéndome: - Dani, mira esa rubia, la azafata!!... Yo miré y vi a una chica rubia de espaldas con el pelo cortito, de mediana altura. Se giró y le dije, bromeando - ¿quieres tal vez que te la presente?, eh?! jaja!!! La verdad es que era una chica muy guapa y se veía muy atenta con los pasajeros.
Cuando tomamos tierra en Ibiza, Marcos aprovechó la ocasión cuando pasó junto a ella para hacerle una pregunta: - Hola!?! no sabrás de un buen hostalito en Formentera?!?! - Y ella le contestó amablemente diciéndole que lo sentía pero que realmente no conocía ningún hospedaje en la isla.
Nuestra semana de vacaciones pasó rápidamente y lo pasamos muy bien, bañándonos en aguas cristalinas, comiendo paella, tomando sangría y mirando las estrellas por la noche tumbados en la arena de la playa.
De regreso nos subimos al avión de Spanair en Ibiza y nos volvimos a sentar de igual forma, Gemma en la ventanilla, yo en el centro y Marcos en el pasillo.
Antes de despegar Marcos me pegó con su codo y me dijo, - mira! la rubia del otro día! - Yo me sonreí, miré y nuevamente pude ver a la misma rubia de pelo corto de espaldas. Le comenté a Marcos: - Que!! Quieres tal vez que te la presente!?! - jajaja!! Entonces me puse a hurgar en el bolsillo del asiento de enfrete buscando alguna lectura interesante, cuando de repente noté que la chica rubia de la que hablábamos se acercó y se detuvo al lado de nuestros asientos, junto a Marcos. En ese momento escuché una voz que dijo: - ¿Dani?
Yo no le hice mucho caso ya que pensé que había escuchado mal y tuve que esperar a una segunda vez, cuando la azafata volvió a pronunciar mi nombre: ¿Dani, eres tú?
En ese momento es cuando miré hacia arriba y pude comprobar que quién efectivamente estaba nombrando mi nombre era la azafata, pero al verla mejor no era la misma con la que habíamos compartido el viaje de ida, sino que resultaba ser "Jolanda de Holanda", mi primera novia, que resultaba que era azafata de vuelo.
Por un momento y frente a lo extraño de la situación recuerdo que mi voz tartamudeó por un momento, y le dije "JOLANDA!!" Miré a ambos lados, y Marcos me miraba con cara de incredulidad, pensando por dentro, de qué conoce éste a una azafata?!?!? y mi pareja, Gemma, tampoco entendía nada y estaba con cara como diciendo... mmmh, ¿conoce a una azafata?!?!?!
Ahí aclaré la situación y les expliqué que ella era Jolanda y había sido mi primera novia.
Jolanda, se disculpó y dijo que tenía que continuar atendiendo pero que más tarde se acercaría para hablar con nosotros.
Durante el trayecto del vuelo fue cuando tuve que explicar a Marcos y a Gemma la historia de Jolanda para que no pensasen mal.
Efectivamente, a mitad de vuelo, Jolanda se acercó y se puso a conversar con nosotros. Empezó a explicarme todos los novios que había tenido y me confesó que cuando me dejó, a mis 18 años fue porque le gustaba el que era mi mejor amigo de clase... Pero bueno, eso ya había pasado hacía mucho tiempo! Es más yo ya me lo había imaginado.
Cuando aterrizamos en Barcelona, y empezamos a salir del avión Jolanda se encontraba con el resto de la tripulación de cabina en la parte trasera del avión y debido a la marabunta de gente que salía no pude más que mirarle a lo lejos y despedirme alzando mi mano y enviándole un "hasta otra" con mi mirada.
El reencuentro fue comentado por Marcos durante meses cada vez que salíamos a tomar algo por ahí y yo me sentí algo culpable por no haberle podido hablar más tranquilamente con Jolanda sobre lo que ocurrió cuando nos separamos ya que siempre quise haberme disculpado por mi mal comportamiento después de la ruptura.
Así que al cabo de unas semanas del encuentro llamé a la compañía aérea y solicité que facilitasen mi dirección de correo a Jolanda para ver si ella se ponía en contacto conmigo. Y así lo hizo al cabo de unos días. Fue entonces, cuando conseguí su email que le envié un email de disculpas que ella nunca contestó ni nunca más supe de ella.
Al menos, de esta forma pude quitarme esta espinita que tenía, disculpándome por lo ocurrido.


la jose